Cegueras



las sencillas cegueras que delinean nuestras presencias

que prohíben de toda prohibición aquello que en verdad y en justicia deseamos:

fundirnos en un monstruo inconcebiblemente idiota



En Variaciones sobre un mundo cuadrado

Más allá



hola y hasta muy
pronto y hasta más

nunca-

desde este más
allá de la
niebla

que era más
niebla

hola


En Variaciones sobre un mundo cuadrado

Visitante



de esto que cruje sin
sonido y arde sin
luz aunque no sin
ahogo es

justamente de lo que yo
hablaba y
hablaría vida tras
vida -la vida es breve- con
esta tal
dueña de las

en fin
con esta tal
visitante a
deshora

-¿ves cómo todo es
deshora?-

que parece asentir pero
quién lo sabrá
jamás



En Variaciones sobre un mundo cuadrado

Sobre las aguas



y a la espesa estupidez de esta
fiebre la llamaste: agua o
mejor

las aguas

para poder decir -¿de quién?
¿de qué? ¿de vos? ¿de eso?-

no que hierve en el instante de un
miasma eterno sino que

aleteaba sobre las aguas


En Variaciones sobre un mundo cuadrado

Lapso



La enunciación se ha convertido en el empeño atroz de un sistema desconocido de gestos y el aire simple entre vos y yo es ahora el silbido sarcástico de la espada del ángel del jamás.




Rondine



sí golondrina
era esta
nomás
la
canción
correcta la

canción
cualquiera

la canción que era como
es como

corriente
leve
sobre la que
planear
extendiendo las
alas

olvidando las
alas


En Variaciones sobre un mundo cuadrado

Insustanciales



Uno

la gota de veneno en el whisky

vemos
su turbio curso
con claridad

-muchas vidas atrás me enseñaste estos trucos-


Dos

esmeralda en el
ámbar viaja la
gota en lenta
gravidez toca fondo tiembla
se deforma y
florece

para arreglar las cosas en el trámite de un próximo trago


Tres

armados con la
fe negligente de los que han
visto

sabemos que hay
remedio saber que lo
sabemos -siempre y ahora-
garantiza una infancia
final
para nuestra
sonrisa



En Variaciones sobre un mundo cuadrado

Ave



todavía por
ver si cierro
bien o

cómo

dejo abierto
mi ave(por vos)maría



En Variaciones sobre un mundo cuadrado


Todo



todo
fuimos rompiendo
todo

todo
rompimos

la campanita
de espantar diablos también

rompimos



En Variaciones sobre un mundo cuadrado

Constelación



nada termina de establecerse como captura

mi donación es fiel es devota y –por sobre todo- no se entiende 

parece no dar jamás con su evidencia y de ahí una temible una irresistible confusión de aguas 

y de ahí una vez más ¿qué?

en última instancia ¿qué?

en última instancia tendría razón Stella la descorazonada 

furiosa

harta de mí 

de mi sonrisa inimputable mientras yo estupefacto la miraba 

MOVERSE 

y absorbía su voz pero no sus palabras

y ese preciso-confuso mirar moverse constituye el soporte embrujado de mi constelación con todas las cosas




Más acerca del árbol



el expósito magnífico resplandor del veneno contornea la imparable navidad de todo

o

aquello que hizo que la droga
drogase

o

aquello que hace que la huella sea huella

o
al menos

el animal que erigiste sobre la huella

o
en fin

¿de qué hablábamos cuando todavía hablábamos?



En Reincidencias

Estrellas



estrellas
rotas en su voz

estrellas de vidrio
barato verdes o azules o rojas

estrellas
de la buena fortuna rotas



En Variaciones sobre un mundo cuadrado

Atados



decidimos creer que sabremos irnos, que no estamos atados por la respiración al murmullo ambarino del bar




Cristales




La temerosa magia tomó también el mando del resto sano, y aquellos como caballitos de porcelana -que ocurrían al trote o al paso en las siestas de nuestra pradera mental- son ahora un montículo  de cristales blancos dispuesto sobre un plato común de cocina; un veneno aspirable.







Ulterioridad



aquí el crucificado
sin ulterioridad

el
avatar que niega a sus
testigos

aquí la higuera que se maldice a sí misma



En Reincidencias



Bar



al entrar en el bar comprobó distraídamente que algunas de sus alucinaciones ya estaban instaladas ante las mesas de siempre




Richter



Cuando lo imaginé, Richter (el protagonista de mi novela), era unos quince años mayor que yo. Hoy por hoy, al comenzar a escribirlo, somos casi de la misma edad, lo cual facilita mi ejercicio y trivializa definitivamente su gran aventura.





Mundos



evocación de un mundo plano cuadrado como un patio

¿qué otra feliz nostalgia?

o

¿qué mundo es esta esfera de ustedes sobre la que ir es estar volviendo para matarse por la espalda?



En Variaciones sobre un mundo cuadrado



Aire de tango



no
mata de un
solo tajo el tango
de la Sirena es

gradualmente

letal



En Reincidencias

cantora



todo el verano cantó 
la cigarra, pobre artista...

La Fontaine

vale cantora

también
me solicitan en el
viento
de abril

las hojas
muertas



En Reincidencias

Fuga



primera confusión primera

voz

en fuga con los pájaros

que soltó el idiota



En Reincidencias




Julia



absurdamente
doy con ella en Dvörak

reacontece la vanidad de la infancia:

ella feliz
y triste en su
vestidito

va con ramos de aromo

y unas campanas
y una plaza muerta
y un polvoriento

corazón
de siesta



En Variaciones sobre un mundo cuadrado

Superstición o qué



ya sabés

un
apenas que
tiembla

que se ahoga y
respira que

parece

bailar sobre un puente de
humo



En Variaciones sobre un mundo cuadrado

Dato



Amiga:

es de esta
luz
bendita
la siesta

un acabado resplandor
de abril
después
de la llovizna
de agosto



En Variaciones sobre un mundo cuadrado

Marcas



Heridas que me hice desorientando a mis redentores. Estas marcas que ves. O que decís que ves.





Jardín



es de tiempo el

jardín
donde sólo
consuman
paradero
los súbitos

los que estarán
aquí los que recién
se fueron

en creciente o menguante

molino
de momentos

***

este duelo antiguo
ya sofisticado



En Variaciones sobre un mundo cuadrado